MEMORIA DE EXCAVACIÓN



ÍNDICE

1.- Datos administrativos.

2.- Introducción

3.- Emplazamiento y descripción del yacimiento

4.- Metodología

5.- Descripción de los trabajos

6.- Listado de Unidades Estratigráficas

7.- Análisis de relaciones estratigráficas

8.- Matriz

9.- Descripción de los hallazgos

10.- Interpretación

11.- Bibliografía

12.- Acta de depósito

13.- Documentación gráfica

14.- Inventario

15.- Fichas de registro

16.- Valoración
1.- DATOS ADMINISTRATIVOS

- NÚMERO DE REFERENCIA DEL PERMISO:
2010/4563-A

- DENOMINACIÓN DEL ÁREA DE INTERVENCIÓN: Claustro de la Trinidad.

- DENOMINACIÓN DEL YACIMIENTO: Real Monasterio de la Trinidad de Valencia.

- MUNICIPIO: Valencia.

- DATOS DEL DIRECTOR:

Nombre: Adela Sánchez Lardiés.

Titulación y nº de colegiado: Licenciada en Humanidades. Universidad de Alicante. Licenciada en Historia con orientación 1: Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología. Universidad de Alicante. Nº Colegiado: 3245.

Dirección: C/Jaimito, 3 3º D.

Municipio: Alicante.

C.P.: 03004

Teléfono: 616123456

E-mail: csanlar@gmail.com
2.- INTRODUCCIÓN

Durante los tres primeros meses de 2010 se ha procedido a la excavación del Claustro del Monasterio de la Trinidad de Valencia. Dicha intervención responde a que el edificio se encuentra ubicado dentro de una zona calificada de Protección Arqueológica según el Plan de Ordenación Urbana de la Ciudad de Valencia y está prevista una remodelación dentro del mismo. La realización de dichos trabajos cuenta con permiso expedido por la Dirección General de Patrimonio de la Conselleria de Cultura y Deporte de la Generalitat Valenciana. Los materiales una vez estudiados han sido depositados en el Museo de Prehistoria de Valencia como indica dicho permiso.
3.- EMPLAZAMIENTO Y DESCRIPCIÓN DEL YACIMIENTO

La ciudad de Valencia está ubicada dentro de la denominada comarca de L’horta. El relieve es muy uniforme y de una gran sencillez; está formado por una llanura alargada que se extiende de norte a sur desde Puçol a la Albufera, con una anchura variable que experimenta su máximo desarrollo en los márgenes del río Tuda. Esta planicie se eleva lentamente desde el mar hacia el interior, con curvas de nivel paralelas a la costa y a distancias cada vez menores entre sí, para alcanzar en el límite occidental la hisohipsa de los 100 m.; también longitudinalmente, su altitud disminuye hacia el sur y entre Silla y el Saler comienza la depresión que ocupan las aguas de la Albufera. La estructura y morfología de la huerta de Valencia se caracteriza por ser una zona deprimida y subsistente, hundida desde el Mioceno y que ha sido colmatada por aluviones cuaternarios que forman un relleno en lechos horizontales y discontinuos de arcillas, margas, cantos rodados, gravas, arenas y légamos". A ello, cabria añadir los únicos accidentes dignos de mención: la sierra Perenchiza al oeste, y las laderas del Puntal de Besori al suroeste, que se corresponden con las áreas más occidentales de los términos de Torrente y Picassent respectivamente.

Las características de las costas vienen determinadas por el carácter de las tierras del interior, pudiéndose afirmar que no existen costas medias ni altas. El litoral es, en líneas generales, llano y de arena, encontrándose las más importantes playas de grava a la altura del extremo meridional del marjal de Puçol, es decir, en el Puig. Pero lo más característico del litoral es la proliferación de marjales y restingas, destacando por su excepcional valor ecológico y dimensiones, los marjales de Puçol al norte, y la Albufera al sur. Igualmente merece la pena destacarse las golas naturales del Perellonet y el Perelló.

La red hidrográfica de la comarca se halla totalmente dominada por el Turia que penetra en la comarca por el término municipal de Manises proviniente del Camp de Túria. De él se abastece una parte de las necesidades de consumo para fines urbanos e industriales así como la mayoría del regadío a través de las ocho acequias: Moncada, Tormos, Mestalla y Rascaña por la margen izquierda y Quart, Mislata, Favara y Rovella por la derecha. Hay que destacar la gran obra de ingeniería que dentro del Plan Sur ha supuesto la desviación del cauce del Turia en su tramo urbano hacia el sur, situando su desembocadura en Pinedo y rodeando por completo la expansión del casco urbano hasta más allá de Mislata donde conecta con el cauce natural.

La comarca está atravesada en su parte norte por el barranco de Carraixet y en la sur por la rambla del Poyo, normalmente cauces secos, pero que en ocasiones albergan un importante caudal relacionado con las crecidas que se dan en los meses lluviosos (especialmente octubre). El primero procede del área occidental de la Sierra Calderona y el segundo del piedemonte de Cheste y Chiva.

Por último, en lo que respecta al sistema hidrográfico hay que referirse a la Acequia Real del Júcar que penetra en la comarca por Silla y se diluye en multitud de acequias conectadas con la Albufera que sirven para regar los arrozales de la zona.

El Monasterio de la Trinidad se encuentra en pleno casco histórico de la ciudad de Valencia, en la calle Trinidad. Cercano al Ayuntamiento de la ciudad y junto a un conjunto de construcciones parroquiales.
El edificio fue fundado en 1242 como cenobio y hospital. En 1444 fue ocupado por la orden de las Clarisas expresa orden de la reina María, esposa de Alfonso el Magnánimo. Actualmente se encuentra ocupado por monjas de clausura de la orden de las Carmelitas. Debido a la larga vida del edificio los cambios en la estructura original han sido muchos y variados por lo que se plantea un estudio próximo de arqueología de la arquitectura que profundice en la historia del edificio propiamente.
En al zona de los alrededores se han realizado diferentes intervenciones arqueológicas siendo las más cercanas las de las calles Monasterio, 5 (J. M. Pérez, 1999) y la de la Plaza Verde (A. Sánchez Pascual, X. Ballarín, 2002- 2003).
4.- METODOLOGÍA.

La excavación se inició el 02 de Enero de 2010 y concluyó el 15 de Marzo de 2010. Durante los trabajos se ha contado con la participación de tres estudiantes de Historia de la Universidad de Valencia y cuatro peones facilitados por el Ayuntamiento de Valencia además, del técnico pertinente. La intervención se ha realizado en el interior del monasterio, concretamente en el claustro, ocupando una extensión de 250 m2. El método utilizado ha sido el área abierta manteniendo zonas de seguridad en muros y pilares. Se ha excavado aplicado el método Harris siguiendo unidades estratigráficas.
La extracción se ha realizado de forma manual hasta el nivel geológico localizado a una profundidad de tres metros y medio. El sedimento se ha cribado en su totalidad y se han recogido varias muestras para su posterior análisis. La terrena situada en el patio posterior del edificio periódicamente se iba retirando con una pala excavadora. La georeferenciación durante el proceso de excavación se ha realizado con estación total.
Las estructuras, materiales y elementos arqueológicos recuperados en la actuación han sido registrados siguiendo el modelo de fichas de la Consellería de Cultura de la Comunidad Valenciana. La información se complementa con el diario de excavación y la documentación gráfica (croquis, dibujos, plantas, secciones, alzados, fotografías).
5.- DESCRIPCIÓN DE LOS TRABAJOS.

En un primer término se procede al levantamiento del enlosado gótico georeferenciándolo con el fin de reponerlo en su posición original una vez finalizados los trabajos. Queda al descubierto el estrato de nivelación previo a la construcción del monasterio y comienzan los trabajos de excavación propiamente dichos.
Una vez marcados lo parámetros de seguridad se extrae este primer nivel hasta alcanzar los niveles arqueológicos propiamente dichos enumerando a partir de la UE 101.
En la construcción del edificio gótico se abrieron grandes zanjas para las cimentaciones por lo que los niveles arqueológicos se han visto afectados. Los cimientos se realizaron con una mezcla de argamasa de cal y bloques de piedra, entre los que aparecen algunos tallados (capiteles, ornamentaciones, etc) provenientes de reutilizaciones de estructuras anteriores. Los cimientos están rodeados de zanjas que contienen materiales de desecho que funcionan como relleno, gracias a ello, se ha podido determinar la fecha de fundación del monasterio (s. XV d.C.).
En el siguiente nivel se localiza un estrato con restos de muro, tejas, trozos de cerámica, etc., que indica que estamos ante un nivel de abandono fechado en época islámica. En el estrato inferior aparece un nivel de ocupación islámica. Se localiza una canalización para el agua realizada con losas, una estructura de hábitat realizada con tapial y dos enterramientos islámicos. Los cadáveres aparecen colocados de costado y orientados en dirección sureste es decir, en dirección a La Meca. Junto a uno de ellos, encontramos una inscripción funeraria escrita en caracteres árabes indicando el nombre y la fecha de su muerte (año 595 de la Hégira, 1199 del calendario cristiano). Dato que nos aporta la cronología. Por último, un pozo ciego en el que se han recuperado diversas jarras, jarritas, candiles y ataifores.
Debajo del nivel de ocupación islámico aparece una capa de tierra arcillosa más clara con algunos guijarros en la que no existe presencia de actividad humana. Retirado éste, se delimita claramente un nuevo estrato que deja al descubierto una nueva fosa rectangular que resulta ser una inhumación tardoromana como confirma el escaso ajuar que lo acompaña. La cubrición de la tumba se ha realizado a base de tegulae e imbrices siguiendo la tipología de “tumbas capuchinas” habitual desde el Bajo Imperio. Cabe resaltar, además, que la fosa atraviesa un nuevo estrato hasta llegar a un mosaico de opus signinum que ha de corresponder a una estructura anterior.
Por debajo encontramos un estrato irregular de composición muy heterogéneo en el que abundan restos cerámicos, faunísticos, elementos de construcción, etc. que nos indica que estamos en un nivel de abandono y originado por la construcción a la que pertenece el mosaico citado. La presencia de sigilatas africanas y una moneda acuñada por el emperador Cómodo nos sitúa en la segunda mitad del siglo II d.C.
La vivienda está construida con opus vittatum, en su interior además del mosaico las paredes muestran restos de decoración pictórica. A la casa se accede por un umbral de piedra. Fuera de la vivienda se localiza un camino pavimentado con grandes guijarros y una cisterna realizada en opus caementicium. La aparición de una moneda agustea en la capa de preparación del camino nos sirve para datar la construcción del conjunto en el siglo I de nuestra era.
El siguiente estrato está formado por la capa de nivelación romana a base de tierra batida, realizada para la construcción de la villa anteriormente descrita. Tras su eliminación aparece, en la parte oeste del yacimiento, un estrato de destrucción compuesto por una gran acumulación de escombros: restos de muro, techumbre, madera carbonizada… con signos de haber sido puestas al fuego.
Los restos cubren una serie de estructuras construidas con zócalo de mampostería y alzado de adobe que delimitan un espacio cuadrangular. En su interior encontramos adosado al muro este un banco corrido de adobe, en la zona central un hogar y gran cantidad de objetos rotos pero completos como ánforas, cerámica de cocina, pesas de telar, herramientas agrícolas y un molino. Estos objetos y en particular la cerámica nos sitúan aproximadamente en la segunda mitad del siglo III a.C. e inicios del II a.C., fecha que podemos afinar con el tesorillo de monedas hallado en uno de los muros de la vivienda quedando fijada la cronología a finales del siglo II a.C.
La construcción anteriormente descrita se adosa por el lado este a una muralla ejecutada con aparejo ciclópeo. En el exterior de la vivienda se ha documentado un camino y las huellas de las carriladas de los carros.
El estratote nivelación de esta fase apoya directamente sobre la roca madre.














6.- Listado de Unidades Estratigráficas.
7.- ANÁLISIS DE LAS RELACIONES ESTATRIGRÁFICAS.

La UE 146 se corresponde con las trincheras de cimentación del claustro gótico que atraviesan todos los estratos hasta llegar a la roca madre (UE 112). Después nos encontramos con la UE 101, estrato de nivelación de la fase gótica, que se apoya sobre la UE 102, nivel de abandono de la casa islámica. Éste cubre a la UE 103, estrato de ocupación islámico. Siguiendo nos encontramos con el relleno del desagüe islámico con número UE 145 que rellena a UE 137 ,el desagüe propiamente dicho, inserto en la interfaz UE 140. Lo mismo sucede con UE 144 que rellena el pozo ciego con UE 143 inserto a su vez en la UE 142, interfaz del pozo ciego.
Las UE 139, 138 y 141 pavimento de la casa, umbral de la misma y pavimento de la calle respectivamente están cubiertas por la UE 102 (nivel de abandono de la casa islámica).
La UE 136 que es el enlucido se apoya en la UE 134, muro de tapial y en la UE 133 que es el zócalo. La UE 131 rellena a la tumba islámica que tiene UE 132 y ésta, a su vez, se encuentra dentro de la UE 130, interfaz de la tumba.
El siguiente nivel está representado por la UE 104 un estrato formado por limos y cantos redondos sin actividad antrópica, lo que indica que la zona estuvo durante un periodo de tiempo sin ser habitado. Ésta UE cubre a la UE 105, nivelación Tardorromana, y sobre la UE 127 que es la tumba Tardorromana. La UE 129 rellena a UE 127. La UE 126 es la interfaz de la tumba que rompe la UE 128, derrumbe de la casa romana y llega hasta la UE 106, nivel de abandono. Esta UE 106 se apoya sobre 122, 123, 124, 125 y 107, mosaico, enlucido, umbral, calzada romana y nivel de ocupación respectivamente.
La UE 121, muros de la casa romana, se apoya sobre la cimentación con número UE 120. Ésta corta a UE 108, nivelación romana, que a su vez se apoya sobre la UE 116 y 109 que son la techumbre y la destrucción de la casa ibérica. UE 109 se apoya sobre UE 117, banco corrido, UE 118, pavimento, UE 119, hogar, UE 115, alzado de adobes y UE 113 muralla. El derrumbe de la muralla cubre a su vez a la UE 111 interfaz sobre la roca madre UE 112, correspondiente a las carriladas del camino ibérico fosilizado.
8- Matriz.
9.- DESCRIPCIÓN DE LOS HALLAZGOS

La totalidad de los hallazgos ha sido numerosa, de ahí que hallamos decido incorporar en este apartado aquellos elementos susceptibles de destacar bien por su tipología, singularidad o su utilidad como indicadores cronológicos.

Fase Gótica:
Trincheras de cimentación de los pilares góticos realizados con bloques de piedras y una mezcla de argamasa de cal. Contenían restos cerámicos del siglo XV y materiales arquitectónicos desechados (capitel, escultura zoomorfa) de diferentes momentos.

Fase islámica:
Estructura doméstica formada por muros de tapial y pavimento de tierra batida con un umbral de losas de piedra. Junto a él discurre un camino de tierra apisonada-
Conjunto cerámico asociado a la construcción doméstica formado por: ataifor, jofaina, candil de pie alto con asa de cinta vertical vidriada en verde turquesa y jarrita globular con asa de cinta vertical con decoración esgrafiada. Todo ello, fechable en el siglo XIII.
Acequia realzada con ladrillos trabados con mortero afectado por la construcción de uno de los pilares góticos.
Pozo ciego excavado en la tierra de planta circular para la deposición de aguas residuales.
Sepultura de inhumación con un individuo adulto en posición de cúbito lateral derecho con la cabeza orientada en dirección Este. Asociado a él, un pendiente de bronce. La fosa estaba cubierta por un lápida con inscripción en caracteres cúficos, fechada en el año 1199 d. C.

Fase Romana:
Sepultura de inhumación cubierta con tejas a doble vertiente con un individuo en posición de decúbito supino. Cronología: IV-V d.C.
Conjunto monetario que nos aporta la cronología de la ocupación durante esta fase: durante la construcción y ocupación de la villa todas las monedas pertenecen a la dinastía Julio-Claudia mientras que durante el abandono de la villa pertenecen a los Antoninos.
Mosaico elaborado con teselas sobre mortero de cal formando un pavimento de tipo Opus Signinum. La decoración está realizada a base de meandros enlazados que rodean a un rosetón central reticulado.
Pintura mural que imita el mármol, in situ en las paredes inferiores, el rodapié y el zócalo de la villa.
Cisterna de Opus Caementicium revestida en su interior por signinum consiguiendo su impermibialización

Fase ibérica:
Unidad habitacional con zócalo de piedra, muros y banco corrido de adobes. Conserva restos de la techumbre (vigas y entramado de cañas). Muchos de los materiales están in situ debido a un incendio que ha cerrado el contexto.
Vasos de cerámica de barniz negro, de importación. Cerámica campaniense A. plato de pescado y copa. Cronología: finales del III-principios del II a.C.
Conjunto de monedas cartaginesas, romanas e ibéricas. Cronología último cuarto del siglo III a.C.
Cerámica de almacenaje y cerámica con decoración Oliva-Liria.
Hogar.
Molino giratorio de piedra.
Camino. Aparecen dos surcos paralelos que son las huellas de las carriladas de un carro.
10.- INTERPRETACIÓN
El área intervenida se caracteriza por tener un amplio horizonte cultural. Durante el desarrollo de los trabajos se han localizado evidencias materiales que indican la presencia de pobladores desde finales del siglo IV a. C. hasta la actualidad.
Con el fin de sintetizar esta amplia secuencia histórica se han determinado varias fases históricas que vienen a ser:

- Fase ibérica (s. IV-III a.C.)
La fase más antigua detectada abarca el siglo IV hasta finales del siglo III a.C. momento en el que se desarrolla en estas tierras la cultura ibérica. Los hallazgos hacen suponer que nos encontramos en una unidad habitacional de un poblado situado en la zona, puesto que la vivienda se adosa a una muralla y cercana a ella discurre un camino.
La disposición y aspecto de los restos indican que la vivienda sufrió un incendio por lo que se ha conservado gran cantidad de material in situ (basura primaria) que nos aporta variada y abundante información sobre el momento en el que se produjo.
La vivienda no vuelve a ser ocupada sino que es abandonada súbitamente. La destrucción se relaciona con un hecho no accidental como es la II Guerra Púnica.

- Fase romana (S. I-II d.C.)
La zona no vuelve a ser ocupada hasta el siglo I d.C. momento en el que se establece una villa romana como indican el tipo de construcción, la aparición de un mosaico y las pinturas murales entre otros elementos. La construcción de la misma se produce durante las primeras décadas del siglo I d.C. como señalan los materiales hallados en las trincheras y la cisterna de la villa.
El hallazgo aislado de una lápida permite suponer la existencia de una necrópolis en las inmediaciones aunque no con total seguridad.
El escaso ajuar y los pocos restos de construcción encontrados en el interior de la villa sugieren un abandono lento y la expoliación de los objetos. Así, la ocupación se mantiene hasta la segunda mitad del siglo II d.C.

- Fase tardoromana (s. IV-V d.C.)
Una vez demolida la villa romana el terreno fue nivelado y preparado para el cultivo. Con el tiempo, el espacio fue destinado a una necrópolis que estará en uso desde finales del siglo IV hasta principios del siglo V d.C.

- Fase islámica (s. XII-XIII d.C.)
La zona es abandonada durante un periodo prolongado hasta que en el siglo XII se ubica una nueva vivienda en este caso islámica. El carácter doméstico de la misma viene determinado por los materiales cerámicos que aparecen en su interior. La ausencia de otras construcciones próximas y el hallazgo de una conducción de agua destinada al riego indican que nos encontramos ante una explotación agrícola típica de la huerta.
En sus inmediaciones se ubica un pequeño cementerio familiar con dos inhumaciones.
Este nivel de amortización muestra una cantidad apreciable de restos constructivos lo que unido a la escasa presencia de elementos muebles apunta a un abandono ordenado a finales del siglo XIII d.C. y sugiere que el edificio fue demolido.

- Fase gótica (s. XV d.C.)
A finales del siglo XV se inicia la construcción del monasterio gótico.
El terreno es nivelado y se abren grandes trincheras para la fundación de los pilares por lo que los estratos inferiores se ven afectados.
11.- BIBLIOGRAFÍA

BONET, H. Y PASTOR, I. 1984: "Técnicas constructivas y organización del habitat en el poblado ibérico de Puntal deis Llops (Olocau, Valencia)", Saguntum, 18, 163-187, Valencia.

FERNÁNDEZ MARTÍNEZ, Víctor M. (200, 2ª Ed.): Teoría y método de la
arqueología. Editorial Síntesis, Madrid.

LÓPEZ TORRES. P; VERA REINA M. 2005; “La cerámica medieval Sevillana (s. XIII-XIV) la producción Trianera” BAR Inernational series 1403

MATA, C ; BONET, H. (1992):La cerámica ibérica: ensayo de tipología. Trabajos varios del Servicio de Investigación Prehistórica, 89. pp.117-173.

MOREL, J. (1981): Ceramique campanienne: les formes. Bibliothèque des écoles françaises d’Athénes et de Rome, 244. Roma.

RENFREW, Colin y BAHN, Paul (1993): Arqueología. Teorías, métodos y
práctica. Akal, Madrid.

SALA SELLÉS, Feliciana (2005): “Consideraciones en torno a la arquitectura y
al urbanismo de la Contestania ibérica”, en ABAD, SALA y GRAU (Eds.): La
Contestania ibérica, treinta años después. Publicaciones de la Universidad de Alicante, Alacant.
12.- ACTA DE DEPÓSITO Si
13.- DOCUMENTACIÓN GRÁFICA
a. Plano de situación: CD adjunto.
b. Plantas: CD adjunto.
c. Sección: CD adjunto.
d. Material: Si
14.- INVENTARIO Cd adjunto.
15.- Fichas de registro.

- Ficha Unidades Estratigráficas


- Ficha de Muros
- Ficha de Estructuras
- Ficha de Elementos.
16.- VALORACIÓN
La primera competencia alcanzada ha sido la de aprender a realizar informes y memorias de excavación arqueológica, con un modelo adaptado al oficial al seguir los de la Generalitat Valenciana.
La realización de la memoria incluye diversos apartados, pero sobre todo hemos profundizado en la interpretación de la estratigrafía, aplicando el registro de las unidades estratigráficas, así como del material arqueológico hallado en la excavación.
A través de la elaboración de matrices se ha logrado analizar las leyes de la estratigrafía y profundizar en una de las formas en que se puede llevar a cabo su registro y su interpretación.
También se ha logrado analizar las leyes que dirigen la estratigrafía, profundizar en el análisis estratigráfico y observar como se han formado todos los estratos dependiendo de determinados factores que pueden alterar los diferentes procesos.
No hay que olvidar que la mayoría de la información ofrecida en el trabajo es inventada, ya que el yacimiento es hipotético Pero aún así, me ha servido para comprender las partes que integran una memoria.

Por otra parte, cabe decir que los trabajos en general han sido extensos, quizás en demasía para lo requerido de la asignatura puesto que la parte práctica de la asignatura revela que deben ser 15 las horas utilizadas para su realización, pero eso solo nos ha llevado la toma de contacto, utilizando muchísimas más horas. En esta práctica en concreto considero que sería muchísimo más interesante que se realizase en una excavación, donde tuviéramos que enfrentarnos a problemas reales.
En definitiva creo haber alcanzado las competencias tanto cognitivas como procedimentales que se requerían para superar esta unidad.